Bustamante ignora advertencias y triunfa con «La Llorona»

también conversó sobre sus recuerdos de la guerra civil, las diferencias de clases que presenta en su película y el futuro del séptimo arte en su país. Las respuestas fueron editadas para mayor brevedad y claridad.AP: Eras un adolescente cuando se estaba terminando la guerra civil en tu país. ¿Qué recuerdas de esa época?Bustamante: Uy, ¡todo! Nosotros como civiles le teníamos miedo tanto a encontrarnos con los guerrilleros como a encontrarnos con el ejército. Creo que lo que recuerdo es ese miedo, esa gente en casa que no podías decir que estaban ahí y no entendías por qué tenías que guardar secretos de adultos. Recuerdo cómo el simple hecho de ayudar a alguien más te convertía en un comunista y en un blanco del ejército. Y sobre todo recuerdo el movimiento de las mujeres. En mi pueblo (Panajachel), el ejército llegaba con los camiones y capturaba a todos los jóvenes hombres que obligatoriamente se tenían que ir a servir al ejército y muchas veces a luchar contra su propio pueblo. Y en ese momento eran todos estos grupos de mamás luchando porque no se llevaran a sus hijos, todos esos grupos de mujeres peleando porque sus hijos ya nunca más habían vuelto. Mi madre hacía parte de todas esas mujeres militantes, de todas esas mujeres que no se callaban, que no les daba vergí¼enza llorar y que, si el llanto servía como voz, lo utilizaban. Fue algo que quise rescatar en la película.AP: La Llorona también presenta la marcada división de clases y el racismo que hemos visto en otras películas latinoamericanas recientes como Roma. ¿Tienes esperanza de que esta situación cambie en Guatemala?Bustamante: Yo creo que yo le pongo mucha responsabilidad a las nuevas generaciones y creo que ellos de verdad lo van a poder cambiar. Yo creo que hay una generación de adultos conservadores en Guatemala que ya no van a cambiar, que están condenados a morir así. Y para que cambien un poco están representados por Carmen, (la esposa del general y la señora de la casa) en la película. Para que un cambio se haga de verdad, La Llorona tendría que venir, meterse en ellos y hacerles vivir lo que ellos viven para que la empatía pueda nacer, porque es gente que nació sin empatía. Y esta falta de empatía en nuestro país la venimos arrastrando desde la conquista. Es una conquista en la que de verdad se nos enseñó que el indígena era inferior.AP: Te fuiste a Europa a estudiar cine y pudiste haberte quedado allá, pero como tú mismo has dicho decidiste volver ante la posibilidad de hacer algo que, aunque más difícil, fuera más relevante. ¿Qué esperas que pase con la industria del cine en Guatemala ahora que llegaron a los Globos de Oro?Bustamante: Yo no sé cuándo tu cerebro te juega esas trampas, pero de repente a mí se me ocurrió que teníamos que desarrollar una industria local. Me puse esa misión y creo que todos los cineastas en Guatemala lo están haciendo porque es una necesidad tan fuerte. Estamos desarrollando talentos de actores, pero también talentos de escritores; tenemos muy pocos guionistas y para contar esas historias necesitamos ese talento. Ahorita que se abrió una puerta, yo creo que muchas películas van a seguir y el objetivo es un poco traer producciones acá. Claro está que yo quiero hacer una película en inglés, y claro está que quiero hacer una película en francés, pero quiero seguir produciendo desde acá. Quiero invitar también a los productores a que vengan. Estamos contentos y yo creo que lo vamos a lograr. Cuando formé mi casa productora nuestro logline en el espejo del baño era: El cine es más que entretenimiento, el cine es una herramienta de impacto y cambio positivo social. El cine no es sólo la película, el cine también es toda la gente que trabaja, el cine también es la promoción que se le hace, y eso es lo que estamos tratando de hacer.___Sigal Ratner-Arias está en Twitter como https://twitter.com/sigalratner.