¿Colapso sanitario? ¿Puede el virus adaptarse a la vacuna?: Habla César Carballo, adjunto de Urgencias del Hospital Ramón y Cajal de Madrid

A casi un año de que estallara la pandemia del coronavirus, España está inmersa en la tercera ola de la pandemia. César Carballo, adjunto de Urgencias del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, uno de los más importante de la capital, narra alguna de las claves de esta crisis sanitaria.

Carballo explica que el perfil del paciente que reciben ahora suele ser el de una persona de edad media.»En verano vimos un perfil diferente, mucho más joven, en torno a 30, 40 y 50 años, y ahora volvemos a ver un paciente mucho más parecido al que vimos en la primera ola, que ya es un paciente más mayor, aunque vemos absolutamente de todo», dice.

El entrevistado recuerda que cuando comenzó la pandemia, en marzo, «fue absolutamente de improviso». «Nadie estaba preparado para lo que nos pasó (…) A la gente más mayor le dio muy duro, y sobre todo a la gente de residencia, a los que diezmó», añade.

Tras el primer empellón de la crisis sanitaria, las personas mayores, sobre todo los residentes de geriátricos, «se protegió en los meses siguientes, aguantó el aislamiento, se protegió mucho más que la gente joven, que salió en masa en verano«, refiere este médico, por lo que al llegar los meses estivales los pacientes atendidos eran mucho más jóvenes de lo que se había visto hasta entonces.

«Se está empezando incluso a pensar en poner a pacientes en camillas de quirófano. Lo que significa que todos los quirófanos quedarán bloqueados, si esto sigue así»

A partir de septiembre u octubre, tras el agotamiento pandémico y las fechas navideñas, «nos juntamos más con los abuelos y con gente más mayor, y estamos viendo otra vez otro perfil como el que vimos en marzo», explica Carballo.

Otra vez cerca de marzo

Ahora, lo sucedido en marzo vuelve a estar presente, con las UCI de los hospitales «absolutamente llenas». «Se está empezando incluso a pensar en poner a pacientes en camillas de quirófano. Lo que significa que todos los quirófanos quedarán bloqueados, si esto sigue así», relata este especialista en urgencias en un día en el que, cuenta, ha tenido que firmar tres certificados de defunción de pacientes diagnosticados con covid-19.

Falta de información y cansancio entre el personal sanitario

Para Carballo, uno de los fallos más importantes de la estrategia durante todos estos meses ha sido la información: «No se ha informado bien a pesar de que hemos tenido ruedas de prensa diarias», asevera. En su opinión, el ciudadano buscaba «un mensaje más directo, más cálido». Asimismo, también cree que ha faltado liderazgo: «líderes que asuman responsabilidad y que asuman sus culpas y sus errores, y aquí tampoco lo hemos visto», critica.

Personal del hospital Ramón y Cajal atiende a un paciente de covid, octubre de 2020Sergio Perez / Reuters

Sostiene que la ciudadanía no ha percibido «el trabajo diario» que han hecho los sanitarios en la primera ola, «dejándose la piel literalmente», así como el trato humano que se ha dispensado a los pacientes, de manera que aunque muchos han fallecido sin la compañía de sus allegados, siempre han estado acompañados. «Tampoco se ve el colapso sanitario que hemos tenido, que ha sido absolutamente brutal», dice.

«En junio dejamos la incidencia acumulada muy baja, en Madrid era de 9, y ahí no aprendimos, no hicimos los deberes que teníamos que hacer»

«Es verdad que estamos muy cansados, porque no ha sido un ‘spring’, como el [atentado del] 11M. Esto ha sido desde marzo y estamos en febrero, prácticamente no hemos podido descansar», relata este médico.

Lecciones no aprendidas

Entre las lecciones que no se han aprendido en este tiempo, pone el foco en el fin del confinamiento. «En junio dejamos la incidencia acumulada muy baja, en Madrid era de 9, y ahí no aprendimos, no hicimos los deberes que teníamos que hacer», afirma el entrevistado, que añade que desde septiembre u octubre, «sin interrupción, la escalada de contagios ha llevado de nuevo a «un agotamiento total».

Carballo pone en valor que la gente «se ha volcado» con los sanitarios. «Es verdad que ese marzo, abril, cuando empezamos a ver esas muestras de cariño, con la gente aplaudiendo en los balcones, a mí se me saltaban las lágrimas», cuenta sobre la experiencia en la que, «por primera vez», se vieron apoyados por toda la ciudadanía: «Nos traían comida gratis, muchos restaurantes traían detalles, paraban personas y te traían tres hamburguesas… y eso nunca lo habíamos vivido y te daba fuerzas para seguir adelante».

«Los aplausos están bien pero es verdad que hace falta detrás algo», añade el entrevistado, y refiere por ejemplo cómo la promesa del ministro de Sanidad de reconocer la especialidad de urgencias no se ha cumplido. «El problema es que vemos que no hay una estrategia detrás. Ahora vamos a pasar la tercera ola, pero ¿qué va a pasar después?», se pregunta Carballo.

La guerra por las vacunas

La llegada de la vacuna ha arrojado un rayo de luz sobre la situación, aunque no exento de contratiempos. «No hay una estrategia si no hay vacuna, que es lo que nos ha pasado ahora, que estamos en medio de una guerra comercial sin precedentes contra empresas privadas que deciden quién vive y quién muere. Es así de duro», dice sobre la situación en la que se encuentra actualmente la Unión Europa, de la que piensa que «ha demostrado una debilidad que llevaba mostrando hace tiempo».

«No hay una estrategia si no hay vacuna, que es lo que nos ha pasado ahora, que estamos en medio de una guerra comercial sin precedentes contra empresas privadas que deciden quién vive y quién muere. Es así de duro»

A pesar de todo, Carballo sostiene que la vacuna es la clave: «Ahora mismo no hay debate, hay que vacunarse, es nuestra única solución».

Además, opina que la población va a tener que vacunarse más de una vez, y no solo con una vacuna, porque sostiene que «el virus va a mutar y va a adaptarse a algunas de las vacunas que tenemos».

La esperanza de la vacuna española

«Yo espero a la vacuna española, la vacuna del doctor Enjuanes, que ataca al virus por muchísimos sitios, y además de inmunidad confiere no infectividad. Con esa no eres infeccioso, no permite que el virus pase», reseña. Sin embargo, señala que Enjuanes ha tenido dos millones de euros para desarrollar el fármaco, mientras que otros investigadores han disfrutado de 200 y 400. «Es como intentar ganar el tour de Francia con un triciclo», resume.

UCI del hospital Ramón y Cajal, Madrid, octubre de 2020Sergio Perez / Reuters

Ahora, ante la gran preocupación por la aparición de diferentes variantes del virus, Carballo sostiene que «falta un plan global de ataque al virus» y habla de la seriedad de la situación a la que se ha enfrentado el planeta: «Nos hemos visto de frente con un evento ligado a la extinción, por lo menos a la extinción de nuestro modo de vida».

Según el experto, «si este virus hubiese sido un 2 o un 3 % más mortal y hubiera afectado a niños, el modelo de sociedad que conocemos se hubiera deshecho». Opina que «no hemos estado muy lejos de eso» y que «todavía no ha acabado», porque «el virus puede seguir mutando y va a seguir mutando».

Para conocer todas las claves que aporta este experto sobre la situación de la pandemia en España, la falta de estrategia, los nuevos conocimientos sobre el virus y la llegada de las nuevas vacunas, les invitamos a ver la entrevista completa.

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