Escuela Eduardo Peralta Jiménez conserva su inmueble patrimonial y estrena nuevas instalaciones

  • Centro educativo cuenta con tres pabellones con aulas, nueva biblioteca,  gimnasio, laboratorio de informática, comedor, área de juegos y parqueo.
  • Inversión en las obras de este centro educativo de Tucurrique de Cartago supera los ₡1.000 millones.
  • Mejoras beneficiarán a más de 400 estudiantes; el inmueble patrimonial se conservará.

Más de 400 estudiantes de la escuela Eduardo Peralta Jiménez, ubicada en Jiménez de Tucurrique, en Cartago, disfrutan este curso lectivo con nuevas instalaciones educativas.

La antigua escuela, declarada como Patrimonio Arquitectónico de Costa Rica en el  2001, permanece a un costado de la iglesia católica, en buenas condiciones, pero, debido a poco espacio, el hacinamiento para la comunidad educativa era ya un problema.

La nueva infraestructura, ubicada a 200 metros este de la escuela antigua, consta de un pabellón administrativo con una biblioteca y laboratorio de informática, otro pabellón con cuatro cubículos para educación especial y un aula, baterías de sanitarios, rampas de acceso y gimnasio.

Además, cuenta con un pabellón de tres aulas de preescolar, área de juegos, comedor equipado y parqueo.

La inversión en esta obra superó los ₡1000 millones.

Mario Iván Solano Ávila, director de la institución desde el 2014, expresó “la bendición” que significa esta escuela para la comunidad. En este momento, las oportunidades de mejorar son inspiradas por estos trabajos.

“Iniciamos el curso lectivo en la escuelita vieja de forma escalonada. Con la nueva instalación todos sentimos el cambio porque hay varios accesos, lo que nos evita aglomeraciones”, dijo Solano.

Para este director, el trabajo de su personal docente y administrativo ha sido admirable porque nunca titubearon a la hora de hacer cambios y afrontar las nuevas experiencias que trajo la pandemia.

Karoli Madriz Martínez, docente de servicio de apoyo al aprendizaje, detalló que en la escuela hay unos 40 estudiantes que utilizan el servicio y, en definitiva, es una motivación para desarrollar sus habilidades y establecer nuevos retos.

“Agradezco enormemente a todas las personas que hicieron de este sueño una realidad. Aquí nos sentimos como en la casa y estamos cada vez más motivados para cada día ser mejores”, dijo Mariángel Núñez, estudiante de sexto grado, en el acto cívico de inauguración de la obras.

Melania Brenes, viceministra de Educación Pública, destacó que la infraestructura dignifica las experiencias de aprendizaje y laboral.

«De la misma manera como yo revivo y pienso en aquellos lugares tan bonitos que fueron mi escuela, espero que cada uno de estos chiquitos y chiquitas que están aquí puedan decir, en unos años, ‘recuerdo mi aula, el olor de mi aula; recuerdo la belleza del centro educativo’. Y esto se vuelva un recuerdo que atesoren para toda la vida, pero, sobre todo, que les abran oportunidades para poder avanzar más allá en la calidad de vida de sus familias, que puedan ver en la educación la posibilidad de salir adelante para ser personas que tengan un trabajo digno, las condiciones de vida para salir adelante y puedan contribuir con el desarrollo de sus comunidades», aseguró Brenes.

Escuela declarada Patrimonio Arquitectónico en 2001

La institución nació en la década de los años 40, en el gobierno de Rafael Ángel Calderón Guardia, como una opción de educación para los tucurriqueños.

El terreno donado por Eduardo Peralta Jiménez, hermano de Max Peralta Jiménez, conocido médico de la zona, le otorgó el nombre a la casa de enseñanza.

El diseño de la escuela es de estilo victoriano, que fue traído de Gran Bretaña con el ingreso al país de las compañías bananeras.

La administración de la institución está gestionando reuniones con el Concejo Municipal de distrito y diputados de la zona, para instalar alguna entidad que pueda aprovechar esta infraestructura.

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